Por Shade

 

1-.INTRODUCCIÓN  

Con este artículo se pretende dar unas nociones o conocimientos básicos acerca del mundo de los Fásmidos y su cría en cautividad.

 

1.1-.Clasificación:

 

Esta clasificación es una versión actualizada de la de BRADLEY & GALIL (1977).

 

1.2.-Morfología:

A continuación se comenta brevemente la morfología de los fásmidos en general.

Los fásmidos poseen exoesqueleto al igual que todos los insectos. Su cuerpo está recubierto por unas placas de quitina unidas por membranas que les proporcionan movilidad.

El tronco está formado por cabeza, tórax y abdomen. En la cabeza poseen un par de antenas sensoriales, un par de ojos compuestos y el aparato bucal, preparado para cortar y triturar plantas.

 

Macho de Lonchodes jejunus.

 

El tórax está formado por 3 segmentos llamados protórax, mesotórax y metatórax (mirando de adelante a atrás), en cada segmento cuentan con un par de patas. En caso de que sea una especie que posea alas éstas están dispuestas en el tórax.

Dependiendo de la especie varía el tamaño del protórax, mesotórax y metatórax, así como la forma de éstos.

 

Ejemplo de tórax macho Lonchodes jejunus.

 

El abdomen está formado por 10 segmentos abdominales en su cara dorsal (arriba) y ventral (debajo). Los segmentos de la parte dorsal se llaman terguitos y los de la ventral esternitos, unidos todos por membranas. Al último esternito de los machos se le llama póculo y al de las hembras opérculo.

 

Ejemplo abdomen macho Lonchodes jejunus.

 

Las patas están formadas por 5 segmentos: la coxa, que une con el tórax, el trocánter que une con el fémur, seguido de la tibia y finalmente el tarso.

 

Extremidades de machos de Phyllium siccifolium (1), Extatosoma tiaratum (2) y Oreophoetes peruana (3).

 

1.3-.Diferencias sexuales:

En estado adulto suele ser bastante sencillo diferenciar machos de hembras simplemente por el aparato genital diferente, por la ausencia o no de alas funcionales (en algunas especies los machos pueden volar y las hembras no), el tamaño (los machos suelen ser mas pequeños que las hembras), la forma (en los Phyllium o insectos hoja las hembras son anchas y con antenas cortas mientras que los machos son mas esbeltos y con antenas largas) y en ciertas especies se diferencian por el color (por ejemplo Oreophoetes peruana machos son rojos mientras que las hembras son negras con franjas longitudinales amarillentas o rojizas).

 

Pareja de Phyllium siccifolium

 

Hay quien dice que las hembras poseen menos segmentos abdominales o esternitos que los machos aunque esto no está del todo claro y mas bien lo que ocurre es que tanto machos como hembras poseen 10 segmentos, lo que sucede es que en las hembras el opérculo oculta esternitos, lo que no quiere decir que no estén ahí.

 

2-.TERRARIO  

Podemos utilizar urnas de plástico o cristal para mantener a nuestros fásmidos aunque podemos recurrir a la construcción de un tipo de terrario estándar, barato y sencillo de construir artesanalmente, y en muchas ocasiones mejor para los fásmidos. Este constará de una estructura con listones de madera unidos mediante clavos, y paredes de malla de mosquitera clavada a los listones con chinchetas, por ejemplo.

 

 

No obstante podemos jugar con la imaginación y conseguir algo más sofisticado siempre y cuando respetemos los principios básicos, que principalmente son los siguientes:

-El terrario ha de tener una altura de mínimo 3 veces la longitud de un ejemplar adulto de la especie que queramos mantener. Cuanto más alto sea mejor. Y el ancho y el fondo como mínimo el necesario para que los insectos puedan mudar cómodamente sin tocar con las paredes.

-La ventilación es otro tema importante, por eso utilizaremos cuanta mas paredes de malla de mosquitera mejor, es aconsejable un mínimo de 3 de las 6 paredes.

 

 

La decoración no es necesaria y en ocasiones incluso es molesta a la hora de limpiar el terrario, cambiarles la comida o recoger los huevos que depositen. El sustrato no suele ser necesario, excepto para algunas especies que entierran los huevos como los Brasidas samariensis o los Heteropteryx dilatata, para la mayoría de especies se puede poner papel de cocina para que sea mas fácil la tarea de limpieza.

Con la iluminación más que nada es bueno que se distinga claramente el foto-período de día y noche. No necesitan luces especiales, aunque a veces sea buena idea utilizar bombillas de calor en invierno para conseguir la temperatura adecuada para ciertas especies.

En teoría el agua la obtienen del alimento, pero a veces la humedad baja demasiado y tendremos que rociar con agua el terrario procurando no dar directamente sobre los insectos y estos aprovechan para beber de las gotas. La humedad es un tema importante en la cría de fásmidos, si pasamos los limites de humedad tanto por arriba como por abajo podemos tener problemas y perder muchos ejemplares sobre todo por las mudas ya que durante el proceso de muda necesitan humedad para poder desprenderse bien del exoesqueleto. Si no tienen suficiente humedad pueden quedarse pegados por las patas o el abdomen al viejo exoesqueleto antes de salir y esto puede provocar la pérdida de extremidades o incluso la muerte.

Los huevos también necesitan humedad para hidratarse y cuando eclosionan si no hay suficiente humedad las ninfas pueden quedarse pegadas al huevo y ocurrirá lo mismo que sucede cuando mudan sin la humedad necesaria.

 

Ninfa de Peruphasma schultei muerta que no ha podido salir del huevo debido a la falta de humedad

 

3-.ALIMENTACIÓN  

Principalmente lo que necesitarán los fásmidos es su alimento, que se les puede proporcionar de varias maneras.

Se puede recurrir a recipientes como botes de plástico o cristal o vasos en los que se introducirán uno de los extremos de ramas de la planta de la que se alimente, con agua para que éstas aguanten lo máximo posible y es buena idea tapar los huecos que queden entre las ramas y la boca del recipiente (por ejemplo con algodón) para que no puedan caer y morir ahogados, sobre todo si son ninfas.

 

Recipiente para alimento con algodón en los huecos

 

Otra posibilidad es introducir directamente una maceta con la planta nutricia pero se ha de tener cuidado porque los huevos caerán a la tierra y serán mas difíciles de recoger.

3.1-.Plantas:

La planta más utilizada como alimento es la zarza (Rubus sp.), que es aceptada por la mayoría de fásmidos y es gratis y fácil de encontrar dando una vuelta por el campo.

 

Terrarios con los recipientes y el alimento

 

Otras plantas relativamente fáciles de obtener (algunas según la zona en la que residas) y que se utilizan con éxito son el eucalipto, hiedras, roble, rosal, cerezo...etc., la mayoría utilizadas como alimento complementario de la zarza.

Hay especies más exquisitas como los Oreophoetes peruana que sólo aceptan helechos o los Megacrania phelaus que sólo comen plantas del género Pandanus.

El alimento ha de ser cambiado cada semana como mucho, y es recomendable lavar bien las plantas antes de dárselas a los fásmidos para que no contengan polvo, pesticidas o depredadores como arañas por ejemplo.

Para las ninfas es buena idea cortar los bordes de las hojas, que suelen ser más duros, para así facilitarles el acceso a las zonas tiernas que les serán más fáciles de cortar y masticar.

 

Hoja con borde cortado para facilitar alimentación de las ninfas

 

Muchas veces puede parecer mejor darles hojas tiernas porque tienen mejor aspecto, pero esto no es del todo recomendable, ya que las plantas tienen un sistema de defensa que básicamente consiste en dotar de taninos a los brotes tiernos convirtiéndose así en "venenosas", y aunque a muchas especies esto no les afecta puede provocar muertes en otras. Por lo tanto, es mejor darles las hojas más viejas para evitar percances.

 

4-.REPRODUCCIÓN  

La reproducción en fásmidos es un tanto curiosa puesto que las hembras de muchas especies pueden hacerlo sin necesidad de machos que las fertilicen, mediante lo que se llama partenogénesis. Los huevos que sean puestos por hembras mediante partenogénesis contendrán embriones que serán clones de la madre, tendrán el mismo código genético prácticamente y por lo tanto serán todo hembras.

Hay especies de las cuales no se conocen machos o que no se crían en cautividad y las hembras se reproducen bien mediante partenogénesis, como puede ser el caso de Ramulus artemis. Aunque esto no es del todo bueno para la mayoría de especies ya que los huevos partenogenéticos tardan mas en eclosionar y el embrión necesita hacer un mayor esfuerzo durante su desarrollo lo que provoca que generación tras generación las ninfas serán cada vez más débiles y morirán cada vez más.

Así pues será recomendable la reproducción con machos y a ser posible que no sean de la misma cepa para evitar poligamias que pueden producir también deficiencias a largo plazo, en futuras generaciones.

 

Hembra de Ramulus artemis

 

Por norma general los machos suelen alcanzar la madurez antes que las hembras, esto puede ser para evitar que miembros de la misma cepa se reproduzcan entre ellos.

4.1-.Apareamiento:

Durante el apareamiento el macho se posará sobre la hembra y durante la cópula le introducirá un saquito de esperma llamado espermatóforo, que la hembra guardará e irá utilizando para fertilizar los huevos y que dejará caer al suelo cuando se haya consumido por completo.

 

Pareja de Lamponius guerini copulando

 

El espermatóforo tiene un gran número de espermatozoides que hará que la hembra ponga huevos fecundados durante mucho tiempo aunque un tiempo limitado puesto que los espermatozoides acaban por consumirse y desde éste momento la hembra pondrá huevos partenogenéticos. Por eso es bueno disponer de al menos un macho que pueda seguir fecundándola cuanto mas tiempo mejor.

En ocasiones pueden darse cópulas entre ejemplares de distintas especies aunque no suele haber descendencia de este tipo de relaciones a no ser que sean de especies muy similares, de una misma familia por ejemplo, lo que puede dar lugar a híbridos.

4.2-.Huevos:

En una media de dos o tres semanas, después de realizar la última muda, las hembras comienzan a poner huevos y lo seguirán haciendo durante el resto de su vida, poniendo cientos de ellos. Hay distintos métodos de puesta según la especie aunque la mayoría simplemente los dejarán caer al suelo. Especies como Brasidas samariensis que prefieren enterrarlos utilizando para ello el epiprocto y otro método de puesta es el de los Sipyloidea sipylus, que prefieren dejarlos pegados a alguna superficie como ramas o las paredes del terrario.

 

Hembra de Trachyaretaon brueckneri

 

El tamaño y la forma del huevo así como su color varían con cada especie. Esto es una buena forma de identificar y diferenciar especies que en estado adulto son muy similares.

 

Huevos de diferentes especies: Phyllium siccifolium (1), Extatosoma tiaratum (2), Ramulus artemis (3), Lamponius guerini (4) y Lonchodes haematomus (5)

 

El periodo de incubación varía con la especie siendo en algunos casos de 3 o 4 meses y en otros de hasta 2 años, no obstante el tiempo de incubación puede variar debido a alteraciones en la temperatura por ejemplo, pudiéndose acelerar o frenar el desarrollo del embrión, incluso puede llegar a detenerse temporalmente. Por estas cosas no se deben desechar huevos pensando que al haber pasado el periodo de incubación de esa especie ya no van a salir, es recomendable esperar incluso hasta 2 años. Se puede comprobar el estado de los huevos sacrificando alguno, chafándolo y observando si está seco por dentro o no, en caso de estarlo significará que no es fértil y cabe la posibilidad de que muchos de la misma puesta o todos estén igual.

Es recomendable extraer los huevos del terrario conforme los vayan poniendo y depositarlos en una incubadora, una para cada especie. Para preparar las incubadoras utilizaremos un recipiente cerrado con algún agujero para que no esté del todo estancado el aire (hay criadores que cierran herméticamente, eso ya depende del gusto del mismo) y lógicamente su principal función será la de mantener el nivel adecuado de humedad y temperatura.

 

Ejemplo de incuvadora

 

Como se comenta anteriormente en el apartado de terrario, la humedad es un tema importante también para los huevos ya que estos necesitan hidratarse, para ello se puede recurrir a una bolita de algodón que se depositará en el sustrato y humedeceremos con cierta frecuencia en función de la especie, aunque en la mayoría de casos será cada 2 o 3 días; así evitamos el pulverizar agua directamente sobre los huevos, ya que haciéndolo incrementaremos las probabilidades de que aparezca moho.

Se pueden utilizar distintos sustratos como turba, fibra de coco, un simple papel de cocina...etc. aunque lo mas recomendable es utilizar vermiculita (se puede encontrar en tiendas donde tengan animales exóticos y se utiliza como sustrato para incubar huevos de diversos reptiles también), es un sustrato que mantiene muy bien la humedad y con el que no suelen enmohecerse los huevos que en muchas ocasiones cubrirá el opérculo y se introducirá llegando al vitelo, lo que supondrá una muerte segura para el embrión.

Si nos encontramos con que alguno de los huevos está enmohecido significará que tienen demasiada humedad y lo que se ha de hacer es sacarlo cuanto antes de la incubadora para evitar que se propague a los demás y podemos intentar darle un baño con agua tibia para ver si conseguimos deshacernos del moho, en algunos casos esto puede salvar la vida del embrión (influye la especie de fásmido, los huevos de ciertas especies tienen las paredes más gruesas y es mas difícil que el moho llegue a penetrar en el interior).

 

El huevo de Eurycnema goliath (izquierda) es bastante resistente debido al grosor de sus paredes mientras que el de Oreophoetes peruana (derecha) es de paredes estrechas y por lo tanto más frágil.

 

La temperatura no suele ser un problema si los mantenemos mas o menos entre 15º-30ºC (hay especies que aceptan mas margen y otras menos). Principalmente la temperatura que tengamos en nuestras incubadoras influirá en el desarrollo del embrión, cuanta más temperatura más rápido se desarrolla el embrión y antes eclosionará, también se comenta que a mas temperatura durante la incubación mayor es el índice de machos entre las ninfas nacidas. Ocurre algo similar con las ninfas y los adultos en el tema de la velocidad de desarrollo, si los tenemos con temperaturas elevadas para ellos crecerán mas rápido pero también morirán antes.

Personalmente procuro respetar los índices de temperatura y humedad de cada especie para que el proceso sea lo mas natural posible para ellos.

4.3-.Ninfas:

Tras el periodo de incubación comenzarán a nacer ninfas que suelen asemejarse bastante a los adultos en forma variando en muchas ocasiones en el color por camuflarse mejor o parecerse a algún tipo de insecto como hormigas, poco apetecibles para los depredadores. Se les llamará ninfa hasta que alcancen el estado adulto tras realizar la última muda. Los cuidados de las ninfas son los mismos que los de los adultos teniendo en cuenta que es más importante mantener el grado higrométrico adecuado para que no tengan problemas durante las mudas.

 

Ninfa y hembra adulta de Phyllium siccifolium.

 

 

Ninfa de Ramulus artemis recién nacida.

 

Tras salir del huevo tardarán uno o dos días en comenzar a comer pero el instinto de las ninfas es de correr hacia arriba en busca de la planta nutricia donde vivirá, si no ocurre nada, toda su vida.

No es recomendable mantener ninfas de tamaños muy diferentes ya que pueden dañarse entre ellas.

 

5-.PRECAUCIONES  

5.1-.Compatibilidad entre distintas especies:

En teoría no debe haber problemas en mantener especies que tengan las mismas necesidades pero se ha de tener en cuenta que ciertas especies no aceptan convivir con otras, por ejemplo los Phyllium, necesitan estar sólo con los de su especie o con otros Phyllium de las mismas características para evitar que les muerdan debido al mimetismo con el alimento. Hay otras especies que segregan sustancias químicas que pueden matar al resto de las especies a su alrededor, como es el caso de los Oreophoetes peruana.

 

Hembra de Phyllium siccifolium que ha sido mordida.

 

Hay que tener precaución también en cuanto al nº de ejemplares que se mantengan, si en el terrario hay más ejemplares de los que se debe, surgirán problemas de pérdida de extremidades y muertes entre otros, debido a la superpoblación.

5.2-.Sistemas de defensa:

Al tratar especies como Oreophoetes, Anisomorpha o Neohirasea, entre otras, se puede dar el caso de que a causa del estrés segreguen sustancias químicas que pueden producir un olor desagradable e incluso irritación en la piel en algunos casos, por lo tanto cuanto menos se les manipule mejor.

 

Hembra de Oreophoetes peruana, segrega una sustancia que puede irritar la piel

 

Macho de Neohirasea maerens, segregan sustancia de olor desagradable

 

5.3-.Autoamputación:

Cuanto menos manipulemos los fásmidos mejor (sobre todo si son ninfas) y debemos tener cuidado al hacerlo puesto que muchas especies son excesivamente delicadas y pierden patas con relativa facilidad, en realidad es como un sistema de defensa, al igual que hacen muchos reptiles al desprenderse de la cola para poder huir.

 

Ejemplar de Bacteria sp. que ha sufrido la pérdida de una extremidad

 

Las patas que pierdan las irán regenerando muda tras muda pero una vez lleguen a adultos ya no seguirá el proceso de regeneración por lo que si pierden extremidades de adultos ya no las recuperarán, y si lo hacen en un estado intermedio entre recién nacidas y adultas podrán regenerar parte, quedando la extremidad de menor tamaño.

 

Extremidad de Bacteria sp. regenerándose tras varias mudas

 

 

Texto y fotos, Shade


Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España