Por Luty

 

 El Lagarto Tizón Canario

Con Gallotia galloti, comenzamos una sección en la que indagaremos y nos acercaremos a conocer especies únicas por su exclusiva distribución, en peligro de extinción, poblaciones amenazadas, especies autóctonas protegidas... con el objetivo de promover y educar, para que podamos disfrutar de estas especies tan fantásticas allá donde vivan.

 

Cuando se viaja a las islas Canarias, un aficionado a los reptiles siempre se sorprende por la gran cantidad de lagartos, geckos y lagartijas que puede encontrar a su paso en cada una de estas maravillosas perlas del Atlántico.

Todos ellos, especies endémicas, muy curiosas e interesantes por su exclusividad y forma de vida. Pertenecientes a un mundo antiguo, construido sobre lava volcánica hace más de 12 millones de años, que da vida unas veces a una vegetación de cactáceas y plantas crasas y otras, a un exuberante bosque de lauráceas que nos deja un recuerdo de lo que fue la Era Terciaria.

Este es el inicio del viaje. Aquí comenzaremos una pequeña ruta para conocer más de cerca una de esas joyas que debemos proteger y cuidar. Os presento al Lagarto Tizón de la Isla de Tenerife, el Gallotia galloti.

 

Hembra descansando en el tronco de un árbol.

Esta especie, pertenece al género Gallotia, que colonizó las islas Canarias hace millones de años, al principio las islas más orientales y posteriormente las más occidentales. Al colonizar distintas islas, dentro del mismo género fueron surgiendo distintas especies. Se tiene constancia de que Gallotia galloti se diferenció del pariente más cercano, Gallotia caesaris, hace unos 3 a 5 millones de años y que Gallotia galloti colonizó la Isla de la Palma, desde Tenerife hace 1,5 millones de años. Esto nos da idea de su antigüedad.

El primer lagarto tizón conocido, llegó al Museo de Historia Natural de París en 1839 como donación de D. Gallot, un amante de la historia natural y en su honor denominaron a la especie como Lacerta galloti. En revisiones posteriores de la fauna herpetológica Canaria, se denominó finalmente Gallotia galloti (Oudart, 1839).

 

Descubriendo el hábitat

La Isla de Tenerife y La Palma, son los refugios naturales de esta especie, en estas islas ocupa casi la totalidad de ambientes, incluyéndose los famosos Roques de Anaga y Garachico.

 

Foto del Roque de Garachico.
Es asombroso cómo puede colonizar un enclave tan aislado.

 

La única excepción en cuanto a su distribución, parecen ser los bosques cerrados de laurisilva y algunas zonas de pinares de la corona forestal de Tenerife, en los que las poblaciones se limitan a ocupar las pistas forestales cercanas o el número de ejemplares en ellas es más reducido.

En el resto de hábitats podemos encontrar a esta especie de manera frecuente, en campos de cultivo por ejemplo es donde alcanza una mayor densidad. Este hecho puede corroborarse fácilmente cuando paseamos y disfrutamos de la naturaleza tinerfeña. A cada paso que damos, en cada jardín, en las calles y tejados de las casas de pueblos situados en las laderas de las montañas, nos encontramos a los lagartos tomando el sol y descansando, pero también en ocasiones se observan batallas y escaramuzas entre los machos por los territorios y la comida disponible. Hay momentos en los que, observando un grupo de Gallotia galloti, da la impresión de que están inmersos en una bulliciosa actividad.

Foto del pueblo de Masca.

Un paraje entre montañas, con cáctaceas y palmeras. En él pude observar a esta especie en cada rincón

 

En cuanto a la cota de altitud de la especie, es muy variada, y no es de extrañar porque en estas islas, la altitud parte del nivel del mar, hasta llegar a una cota altísima en poco tiempo. De este modo, el lagarto tizón tiene una distribución desde las mismísimas orillas del Atlántico, hasta los 3.000 m de altitud, en el Parque Nacional del Teide.

Panorámica desde el Teide hasta la orilla del mar. Podemos observar la amplia distribución altitudinal de la especie.

 

Prefiere zonas rocosas y de matorral bajo para instalarse y es muy abundante en las terrazas de cultivo construidas con roca volcánica para la agricultura. De ahí que sea envenenado en muchas ocasiones por los propios agricultores o capturado mediante trampas.

Foto de agricultura tradicional canaria

Aspectos biológicos de la especie

Gallotia galloti, es un lagarto de mediano tamaño pero de complexión robusta, con unas patas fuertes que le permiten correr levantando parte de su cuerpo por encima del suelo. Pueden llegar a ser realmente veloces.

En la coloración del macho predominan los tonos oscuros, desde el negro de la cabeza que se va difuminando por el resto del cuerpo, pasando por tonos grises, verdosos y pardos. Se caracterizan por tener manchas u ocelos de color azul cobalto, a lo largo de los costados del cuerpo y en ocasiones en las mejillas. En algunas zonas, los lagartos poseen bandas de color amarillo que cruzan el dorso del animal de lado a lado. Estas bandas en realidad, parecen en algunos ejemplares, formadas por un grupo de ocelos amarillos enmarcados que se distribuyen en una línea transversal al animal. El vientre es de color gris o negruzco y presenta ocelos azules.

Foto de macho de Gallotia galloti , mostrando las mejillas azuladas

 

Las hembras poseen un color más claro que los machos tendiendo a los tonos grises y pardos, con bandas longitudinales a lo largo del cuerpo y algunos ocelos de color más claro.

Foto de hembra de Gallotia galloti

 

Existe variación en los animales de distintas zonas geográficas según subespecies. Hay que considerar que en una isla de orografía cambiante, son muchas las poblaciones que se aislan o vuelven a juntarse debido a la actividad volcánica que viene modelando la geografía de Tenerife, desde hace 12 millones de años hasta la actualidad. Y esto nos explica en parte la variación en coloración y tamaño que define las distintas subespecies de este lagarto a lo largo de Tenerife y la Palma.

Las subespecies conocidas de Gallotia galloti son:

Gallotia galloti galloti Oudart, 1839. Se presenta en el centro y el sur de Tenerife. Con una talla media de unos 8 cm los machos y 7,5 cm las hembras, los machos presentan ocelos azulados de mayor tamaño que el resto de subespecies.

Gallotia gallotia eisentrauti Bischoff, 1982. Presente en el norte de Tenerife, en los Roques de Garachico y Anaga. Posee unas características mejillas azuladas y unas bandas transversales amarillas que le cruzan el dorso y laterales del cuerpo. El tamaño es algo mayor que el del anterior, consiguiendo los machos una talla de unos 10,5 cm y las hembras 7,7 cm.

Gallotia galloti insulanagae Martín, 1985. Establecido en el Roque de Fuera de Anaga, con un tamaño aún mayor que los anteriores, los machos alcanzan los 13 cm y las hembras miden en torno a los 10 cm. Es de coloración más bien oscura en comparación con las demás subespecies.

Gallotia galloti palmae Boettger y Müller, 1914. Es la subespecie que habita la isla de la Palma, de menor tamaño, similar a G. g. galloti y con menor número de bandas transversales.

La alimentación es una de las más curiosas entre los lagartos, ya que el Gallotia galloti es omnívoro. Podemos apreciar nosotros mismos como se encargan de recabar cualquier semilla de tipo más bien carnoso que caiga en su territorio. Es muy curioso ver a un lagarto, coger un fruto del tamaño de una pequeña aceituna con su boca y llevárselo corriendo a un lugar apartado para dar buena cuenta de él.

Foto del Jardín Botánico.

En este lugar, abundan los lagartos tizones y se les puede observar comiendo los numerosos frutos y semillas de las plantas alóctonas.

 

Se alimenta, no sólo de frutos, sino también de hojas, flores, tallos e incluso de néctar. No se conforma con las especies endémicas de la isla sino también se alimenta de las plantas introducidas, como ornamento o como fuente para la agricultura (fresas, uvas y tomates especialmente).

Al alimentarse de las semillas, también realiza una importante función en su distribución.

Como complemento de la dieta herbívora y sobretodo en las épocas con menor abundancia de frutos y semillas, capturan insectos como hemípteros, coleópteros, dípteros, formícidos, ortópteros... pero también se alimentan de miriápodos y gasterópodos.

 

Comportamiento y Reproducción

Los animales alcanzan la edad de madurez en torno a los 2 o 3 años de vida, teniendo la especie una media de vida de unos 9 años. El periodo reproductivo comienza en Abril y cesa a mitad del verano. Las hembras ponen de 3 a 6 huevos y realizan dos puestas al año.

Gallotia galloti, suele colocarse sobre las rocas o el suelo, para calentarse en las horas menos soleadas de la mañana. Su actividad diaria comprende la búsqueda de alimento y la defensa de una zona o un territorio, dependiendo en muchas ocasiones de la variedad y cantidad de frutos y plantas comestibles que se encuentren en el mismo.

Los machos suelen defender ferozmente su territorio de los intrusos. En primer lugar intentan mostrar las zonas más azules de su cuerpo que se encuentran en los laterales de la cabeza y en el cuello. Para esto, bajan la cabeza, como si mirasen al suelo y extienden la piel del cuello hinchando la garganta, haciéndoles parecer más imponentes todavía frente a sus competidores. Una vez hecha la demostración de fuerza, y si el intruso no ha tenido suficiente, entonces comienza a correr tras él a gran velocidad para asustarlo y echarlo fuera de su territorio.

 

Amenazas

Afortunadamente, este lagarto con una distribución tan exclusiva, no está gravemente amenazado por su gran capacidad de adaptación y supervivencia. Los hábitats en los que se presenta, no están siendo destruidos e incluso Tenerife cuenta con una grado de protección natural muy elevado, sobretodo en el Parque Nacional del Teide.

La única población que se considera de Preocupación menor, es la presente en el Roque de Anaga, pero actualmente este paraje está protegido y con él, los lagartos que lo habitan.

Gallotia galloti, está incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como Especie de Interés Especial.

Las poblaciones son depredadas por el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), el cuervo (Corvus corax), la lechuza común (Tyto alba) y el gato zimarrón (Felis catus) especie introducida en las islas.

 

A pesar de ser una especie con una población sana y numerosa, queremos destacar la importancia de la protección de los hábitats, el respeto por la naturaleza y el conocimiento de la biología y curiosidades de la especie, en el estado de conservación de la misma.

 

Texto y fotos, Luty


Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España