Por Luckyluke

 

Introducción

Cada vez es más frecuente que en todos los terrarios y acuaterrarios aparezcan plantas naturales, dejando de un lado las "plantas" de plástico, que sólo se deben utilizar cuando no hay otro remedio. Y cada vez se les presta más atención, pasando de ser meramente decorativas, a ser una parte importante de nuestros microecosistemas.

 

Fotografía 1: terrario tropical para dendrobates (Luckyluke).

 

Conocemos las denominaciones que reciben estas plantas, que en algunos casos son muy distintas de unos lugares a otros, e incluso muchos nombres distintos en la misma región. Para evitar confusiones se utilizan los nombres científicos, que ya veremos de que se trata.

Nuestras plantas se agrupan en conjuntos con unas características diferenciadoras y varios en otros más grandes, y otros... Ésta es la clasificación taxonómica. Hay otras formas de clasificación que no veremos en este caso.

Conocemos nuestras plantas y las sabemos diferenciar, pero ¿realmente conocemos para que sirve cada una de sus partes? ¿Sabríamos diferenciarles y denominarlas?

Comencemos a ver cada unos de estas cuestiones ya planteadas.

 

Nombre vulgar y Nombre científico

Cuando decimos que en nuestro terrario tenemos una "cala", puede que no todas y todos sepamos de qué planta estamos hablando, al menos no sin verla. Pero si decimos que se trata de un Anthurium andraeanum está bastante más claro y no hay lugar a confusiones; podemos buscarla en una guía de plantas, en el Atlas de Drpez o en cualquier buscador y sabremos de qué se trata. Probad a buscar Anthurium andraeanum y "cala planta" y veréis lo que puede salir.

Y podemos imaginarnos si hay que cambiar de idioma e intentar explicar qué planta es una "cala"; es casi imposible que nos entiendan.

Es por esto que se creó y se utiliza el Nombre científico, y no sólo para las plantas, sino para todo organismo vivo. Comencemos a ver qué es esto.

Cuando hablamos de Anthurium andraeanum nos estamos refiriendo a una especie de una planta muy concreta y única. Para referirnos a este especie utilizamos dos palabras que siempre deben ir en letra cursiva (en textos manuscritos, subrayado), según el Código Internacional de Nomenclatura Botánica. La primera de ellas indica el Género y debe ir con la primera letra en mayúscula; la segunda define a la especie. En texto científicos se debe acompañar de un tercer término que es el nombre o la abreviatura del nombre de la persona que determinó esa especie, que para el ejemplo citado sería Anthurium andreanum Linden. Pero para lo que nos interesa, con Género y especie es suficiente.

Fotografía 2: Anthurium andraeanum (por cortesía de Luty).

 

Hay que señalar que, en ocasiones, para referirnos a una planta no aparecen únicamente estas dos palabras. Veamos que es lo que pasa con estos términos:

· Sansevieria trifasciata "laurentii": se trata de un cultivar (palabra derivada de cultivo y variedad); la primera palabra sigue siendo el Género, la segunda la especie y la última, que debe aparecer entre comillas y nunca puede ser en latín, se refiere al cultivar del que se trata. Son plantas que se han cultivado para remarcar alguna de sus características, en nuestro caso, normalmente para hacerlas más bellas.

· Guzmania monastachia var. variegata: es una variedad de la Guzmania monastachia; y tras el término "var." se indica la denominación de la variedad concreta (en latín).

· Echinodorus cordifolius subsp. cordifolius: en este caso se trata de una subespecie de esta misma especie y debe ir en latín. De una forma tosca se podría decir que son variedades naturales, en las que no ha intervenido la mano humana.

· Vriesea sp.: se utiliza para referirnos a una de las especies del Género Vriesea, pero que no sabemos o no queremos definir.

· Vriesea spp.: para referirnos a varias especies del Género Vriesea. · Un caso especial son los híbridos, en los que la nomenclatura es más compleja, pero para no complicar esta breve reseña, se suelen nombrar utilizando el nombre científico de las dos plantas separados por el signo "x" , como por ejemplo Anthurium × selloum, que en un híbrido de A. Cordatum y A. Crenatum.

En este último ejemplo vemos que se utiliza la abreviatura con punto del Género; esto es correcto, ya que sabemos el Género que estamos tratando y no hace falta repetirlo tantas veces.

No es un repaso muy exhaustivo pero nos servirá para aclarar un poquito el porqué de estos extraños nombre y abreviaturas.

 

Taxonomía

Se trata de la forma en que se agrupan las especies en otros categorías superiores; cada una de estas categorías se denomina taxón. Actualmente hay un gran debate en torno a la forma en que se clasifican, pero esto no nos interesa para este artículo, y se utilizarán los taxones más usuales o aceptados.

Veremos a continuación cómo se organizan estos taxones. Ya hemos visto qué es una especie y las denominaciones que hay bajo ellas (subespecie, variedad, cultivar). Para dar una visión más clara, ahora comenzaremos desde los más alto para llegar hasta la especie y que sólo se refieren con una palabra en cursiva, con la primera letra en mayúsculas.

Ø Reino: se consideran actualmente seis reinos, aunque aún perdura la clasificación en cinco. Los seis reinos son: Bacteria, Protozoa, Chromista, Fungi, Plantae, Animalia. El Reino que nos interesa para esta revisión es el Reino Plantae.

Ø División: aquí también hay varias corrientes que señalan un número variable de Divisiones. Consideraremos la más aceptada o de mayor difusión, y sólo señalaremos aquellas que son más interesantes para nuestros propósitos, y son Pteridophyta (helechos) y Magnoliophyta (plantas con flores). Para conocer más sobre las divisiones se pueden consultar algunas de las páginas que aparecen en Bibliografía, al final de este artículo. Todas la Divisiones acaban en -phyta.

Ø Clase: en este taxón son tres las que nos interesan, Filicopsida, Magnoliopsida, Liliopsida (terminación -opsida).

Por debajo de Clase se encuentra Orden (-ales), después Familia (-aceae), y por último Género, y bajo este último, la especie concreta y se desarrollarán más en el Anexo I (todas las especies contenidas en el Atlas de Drpez).

Todas estas agrupaciones admiten subconjuntos intermedios denominándose Subreino, Subdivisión,... y así en todas ellas. Además, hay otros con menos uso como son Tribu y Subtribu, que se encontrarían entre Género y Familia.

Veamos algunos ejemplo, con plantas que comúnmente podemos encontrar en nuestro terrarios:

 

Tabla 1: taxones de algunas de las plantas que aparecen en terrarios (elaboración propia).

 

Partes de una planta y sus funciones

La gran mayoría de las plantas terrestres tienen una estructura externa semejante, aunque con grandes diferencias; en ellas es fácil casi siempre reconocer la raíz, el tallo y las hojas. Pero esto no es siempre tan sencillo, como ya veremos cuando veamos cada una de las parte de una planta.

 

Raíces

Las raíces tienen una misión muy importante que es la de absorción de agua y elementos químicos para mantener con vida a la planta, transportándolos hasta las zonas donde son necesarias. Otra función no menos importante es la de fijación y sujeción, que es la única que cumple en familias como las Bromeliáceas y otras plantas epifitas. No hay que olvidar que en muchas ocasiones sirven para acumular sustancias de reserva, como raíces engrosadas. En resumen:

 

1) absorción y transporte.

2) Fijación.

3) Reserva.

 

Normalmente se encuentran bajo la superficie de nuestro terrario, en contacto con el sustrato que le hayamos puesto. Su crecimiento siempre es hacia abajo, lo que se conoce como geotropismo positivo. Éstas son raíces terrestres, pero también las hay acuáticas y aéreas.

Las plantas normalmente tienen uno de estos tipos de raíces:

 

a) Sistema radicular alorrizo o raíces axonomorfas: característico de las Magnoliopsidas (dicotiledóneas), se trata de un sistema ramificado, con una raíz principal, varias secundarias que salen de la principal y así hasta la cuarta ramificación.

b) Sistema homorrizo o fasciculadas: característico de las Liliopsidas (monocotiledóneas), no presenta una raíz principal, sino que todas parten del mismo punto y tienen similar grosor.

 

Dibujo 1: raíces axonomorfas (derecha) y fasciculadas (izquierda) (elaboración propia).

 

Y son casi todas, porque en algunos casos no existen raíces verdaderas, por decirlo así, sino raíces que crecen en otro punto distinto y que se conocen como adventicias. En las semillas no aparece el punto de donde nacen (radícula) y suelen salir desde el tallo. Éste es el caso de algunas tillandsias y orquídeas, pero hay muchas otras especies que tienen raíces verdaderas y adventicias como las de los Géneros Anthurium y Ficus, con raíces adventicias aéreas. En algunas orquídeas las raíces, además de fijación, le sirven para la realización de la fotosíntesis, suplantando en está función a las hojas, que se ven muy reducidas y casi sin posibilidad de realizarla.

 

 

Fotografía 3 y 4: raíces adventicias aéreas en Anthurium scandens (arriba) y en Ficus pumila (abajo) (Luckyluke).

 

Tallos

Una definición muy sencilla de un tallo es la estructura aérea que sostiene y del que salen el resto de órganos de la plantas, esto es, hojas, flores y frutos. Sus funciones son varias:

 

1) sostener y origen de las hojas, flores y frutos.

2) Mantenerlos erguidos.

3) Transportar sustancias desde la raíz a las hojas, flores y frutos y desde las hojas hasta la raíz.

Pero además, al poseer clorofila, realizan la fotosíntesis y también la respiración de la planta. Si las raíces tenían geotropismo positivo, los tallos normalmente tienen geotropismo negativo, crecen contra la gravedad, hacia arriba. En ellos podemos diferenciar dos partes; nudo, que es cada una de las partes del tallo donde se insertan las hojas, flores o frutos, y los entrenudos, que son las partes comprendidas entre nudos.

Hay muchos tipos de tallos, pero los que más podemos encontrar entre nuestras plantas de terrario son:

 

- Trepador, como en Ficus pumila y Hedera helix.

- Suculento: como en todas las cactáceas y crasuláceas.

- Tipo caña: como en plantas como el bambú.

- Tallos cortos (planta acaule): típico en las plantas epifitas.

 

Fotografía 5, 6, 7 y 8: tallo rastrero (Ficus pumila), suculento (Portulacaria sp.), tipo caña (Dracaena sanderiana) y corto (Bromelia sp.) (Luckyluke).

 

La gran mayoría de las plantas de terrario tiene los tallos herbáceos, sin lignificar (sin madera). En algunos casos el tallo es fácilmente observable, como en las estipes de las drácenas o el los troncos algo lignificados de los Ficus benjamina de cierto porte, pero hay muchas modificaciones en nuestras plantas:

 

a) Cladodios: tallo modificado típico de las cactáceas y algunas orquídeas. El ejemplo más típico es el del Género Opuntia, donde los tallos parecen hojas y son las partes verdes que vemos y de la cual salen las espinas y las flores.

b) Zarcillos: en ocasiones son derivados del tallo y sirven de sujeción a las plantas trepadoras. Suelen aparecer en plantas de mayor envergadura que las que utilizamos en nuestros terrarios, pero Hedera helix es un caso típico.

c) Estolones: son tallos rastreros de los que salen nuevas plantas, echando raíces desde cada uno de sus nudos y apareciendo hojas. Es el caso de una especie poco utilizada en nuestros terrarios pero de gran belleza, como es la Episcia dianthiflora; en este caso son estolones colgantes.

d) Bulbos: sirve para almacenar sustancias de reserva; una vez que ha desaparecido la parte aérea de la planta, en el bulbo queda una nueva yema que volverá a brotar nuevamente tras un periodo de reposo. Es típico en muchas liliáceas, como puede ser el Ophiopogon jaburan.

e) Rizomas: son tallos subterráneos que crecen horizontalmente. Aparecen en algunas especies del Orden Liliales y en muchos helechos.

f) Cormos y tubérculos: son otras modificaciones de tallos subterráneos que almacenan nutrientes, pero de poco interés para este artículo, por su escasa presencia.

g) Espinas: se trata de espinas de las que pueden crecer hojas y flores; sobre todo aparece en arbustos y árboles.

 

Fotografía 9, 10, 11 y 12: tallos modificados; cladodios (Opuntia sp.), zarcillos (Hedera helix.), estolones (Episcia dianthiflora) y bulbos (Ophiopogon jaburan) (9 y 12 por cortesía de Gaua; 10 y 11 Luckyluke).  

Hojas

De una forma poco ortodoxa se podría decir que son las partes más visibles de nuestras plantas. Tiene una serie de funciones, pero las más importante es la fotosintética, con la presencia de clorofilas y otros pigmentos encargados de esta importante función. Y como resultado de llevarse a cabo en ellas estos procesos, también se encarga del intercambio gaseoso con la atmósfera y de la regulación de la evapotranspiración.

Hay muchísimos tipos de hojas, pero antes de ver algunos de ellos, vamos a ver las partes en que se divide una hoja:

 

a) El peciolo: la parte de unión del limbo con el tallo en dicotiledóneas; en monocotiledóneas son vainas que abrazan al tallo.

b) la parte más ancha y visible es el limbo, presentando normalmente diferencias entre la cara expuesta al sol (haz) y la contraria (envés). Es ancho en dicotiledóneas y estrecho y alargado en monocotiledóneas.

 

Dibujo 2: partes de una hoja, (elaboración propia).

 

c) El limbo está recorrido por una serie de nervaduras; según el patrón que presente está nervadura podemos distinguir las dos Clases de plantas con flores, monocotiledóneas con nervaduras paralelas y dicotiledóneas, con estructura es ramificada, formando una red.

 

Fotografía 13 y 14: nervadura ramificada (Ctenanthe setosa) y paralela (Bromelia sp.) (13 por cortesía de Gaua, 14 Luckyluke).

 

Hay plantas cuyas hojas presentan el limbo entero, sin ninguna división, siendo estas conocidas como hojas simples. Pero en otros casos pueden aparecer partidos, aparentando ser varias hojas (hojas compuestas); a cada una de estas partes se les denomina foliolos.

 

Fotografía 15 y 16: hoja simple (Fittonia verschaffeltii) y compuesta (Asplenium adiantum-nigrum) (Luckyluke).

 

Mencionar que en las plantas de la División Pteridophyta a las hojas se les denomina frondes.

Las hojas, al igual que el resto de órganos hasta ahora vistos, sufren modificaciones, tomando nuevas funciones:

 

a) Espinas: típicas de las cactáceas; ya hemos dicho que lo que parecen hojas en realidad son tallos modificados y de ellos salen las hojas en forma de espinas.

b) Trampas: como sucede con las plantas carnívoras, pudiendo ser en forma de jarra (Nepenthes spp.), con resortes (Dianoea spp.) o con pelos glandulares pegajosos (Drosera spp.).

c) Carnosas: sirviendo de almacén de agua y/o nutrientes, como sucede con muchas crasuláceas.

d) Reproducción asexual: o vegetativa, como pasa con especies del Género Kalanchoe de las que se desprenden tejidos similares a pequeñas hojas, que al caer, generan nuevas plantas.

e) Zarcillos: con las mismas funciones que en el caso de los tallos, pero cuando son hojas modificadas.

f) Escamas: de protección de las yemas de tallos y nuevas hojas o protegiendo a las yemas de los bulbos.

g) Brácteas: para la protección de las piezas florales; un buen ejemplo es la Euphorbia pulcherrima, que presenta coloración distinta al resto de las hojas (hipsófilos).

h) Piezas florales: las distintas partes de las flores (pétalos, sépalos, estambres y ovarios) son hojas muy modificadas que cumplen funciones de reproducción sexual.

 

Fotografía 17, 18 y 19: modificaciones de las hojas en trampa (Nepenthes alata) y carnosas (Tradescantia pallida, Aloe spp.) (17 por cortesía de Gaua, 18 y 19 Luckyluke).

 

Veremos un ejemplo, con algunos de los términos que se suelen utiliza para definir una hoja según su forma:

Ficus pumila: es una hoja simple que por la forma del limbo es triangular, según sus márgenes es sinuada, con el ápice agudo y base oblicua; según su disposición en el crecimiento por el tallo es alterna, con las hojas pecioladas.

 

Fotografía 20: hoja de Ficus pumila (Luckyluke)

 

Flores

Aunque, en principio, no es nuestra intención la de que se reproduzcan nuestras plantas, en algunos casos resulta muy interesante y atractivo ver su floración, sobre todo cuando ésta tiene la belleza de las orquídeas, siendo las flores su principal atractivo. Aparecen sólo en las plantas de la División Magnoliophyta.

Ya sabemos que su función es la reproducción sexual de la planta. Puede tener ambos sexos (masculino y femenino) en la misma flor, siendo éstas flores hermafroditas o flores perfectas, o sólo uno de ellos. Además, puede que en este último caso, en la misma planta se encuentren flores de los dos sexos (plantas monoicas) o sólo de un sexo (dioicas).

 

Una flor tipo consta de las siguientes partes:

- Receptáculo: también denominado tálamo, de donde se originan todas las otras partes.

 

- Perianto: es el conjunto de partes auxiliares a la reproducción y son:

· Cáliz: formado por sépalos, normalmente de color verde.

· Corola: integrada por pétalos, con colores muy llamativos y de gran tamaño en muchas ocasiones.

 

- Androceo: conjunto de todos los estambres de la flor; es la parte masculina; cada estambre está compuesto por:

· Filamento, que es la parte alargada donde se inserta la antera.

· Antera, donde se aloja el polen.

 

- Gineceo: parte femenina de la flor, formada por:

· Ovario: donde se encuentran los óvulos.

· Estilo: conecta el ovario con el estigma.

· Estigma: encargado de la recepción del polen.

 

Dibujo 3: partes de una flor (elaboración propia).

 

Dependiendo de la presencia, número y disposición de cada una de estas partes y de la simetría del conjunto, existen muchos tipos de flores distintos. Hay plantas sin perianto, con dos estambres, con 5 pétalos,… No vamos a nombrarlos todos, pero pondremos un ejemplo:

Flor hermafrodita, zigomorfa con el perianto compuesto por tres sépalos y tres pétalos coloreados, con los estambres y el estilo fusionados.

 

Fotografía 21: flor de Phalaenopsis sp. (Luckyluke)  

Muchas plantas agrupan sus flores de distintas formas, no existiendo hojas entre ellas; a estos conjuntos se les denomina inflorescencias. En otros casos, las flores aparecen agrupadas de tal forma que se asemejan a una única flor; éstas se denominan compuestas.

 

Fotografía 22: inflorescencia en Aeonium arboreum (Luckyluke)

 

Frutos

Si le hemos restado algo de importancia a las flores en las plantas de nuestro terrario, hablar de fructificación es algo más difícil o complejo. Pero no debemos olvidar que éste es el fin último de nuestra planta: generar semillas. Las semillas están contenidas en los frutos. En las plantas de la División Pteridophyta, al no existir flores tampoco existen semillas y se reproducen por esporas.

Hay muchos tipos , pero no trataremos más a los frutos y semillas, debido a su escaso interés para las plantas de terrario.

 

Bibliografía

 

Para la realización del artículo se han consultado algunas páginas web y otras de las que se muestran es por el interés de su contenido:

http://atlas.drpez.org/Mundo_Vegetal

http://www.biologia.edu.ar/botanica/index.html

http://members.tripod.com/bioclub/pag2003a.htm

http://web.ula.ve/forestal/herbariomer/estudiantes3.htm

http://plants.usda.gov/classification.html

http://www.botanical-online.com/

http://www.unex.es/botanica/LHB/index.htm

 

Anexo I: Taxonomía

 

Reino Plantae...................División Pteridophyta (helechos) .................Clase Filicopsida

 

 

Reino Plantae..................... División Magnoliophyta (plantas con flores).................. Clase Magnolipsida (dicotiledóneas)

 

 

Reino Plantae............... División Magnoliophyta (plantas con flores).......................... Clase Liliopsida (monocotiledóneas)

 

 

Texto: Luckyluke.

Gráficos y Tablas: Luckyluke

Fotos: Luckyluke, Gaua, Luty.


Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2009. España