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La Selva del Darien podríamos decir que es la zona de América Central menos intervenida por el hombre, frontera natural entre Colombia y Panamá, una de las selvas húmedas tropicales más inhóspitas y peligrosas del mundo, a pesar de todo esto esa inmensa masa forestal se enfrenta a grandes amenazas, tala indiscriminada, cacería, minería, cultivos ilícitos. Acciones devastadoras sobre todo en la zona mas cercana a la costa víctima
de la explotación turística.

Selva del Darien foto ChristinaZiegler
A pesar de todo la mayor parte de la Selva sigue intacta y podemos encontrar una biodiversidad inexistente en otras partes del mundo.
Nos es muy grato hacernos eco de noticias como ésta que nos llega desde Bogotá del 2 de Febrero del 2009 (MAVDT)
Durante 3 semanas, herpetólogos de Conservación Internacional Colombia y ornitólogos de la Fundación Ecotrópico Colombia, con el apoyo de la comunidad Emberá de Eyakera, asentada en las cabeceras del río Tanelita, realizaron una exploración científica en la espesa selva del Darién, específicamente en el Cerro Takarkuna. Dió lugar al descubrimiento de nuevas especies de anfibios.

Dentro de las especies nuevas se encuentran:
* Tres ranas de cristal (de los géneros Nymphargus, Cochranella y Centrolene)

Cochranella spinosa foto Ben Van Allen
* Tres ranas venenosas de la familia Dendrobatidae (Colostethus, Ranitomeya e Anomaloglossus)

Colostethus kaiei foto Godfrey R. Bourne
* Dos ranas arlequines del género Atelopus

Atelopus zeteki foto Tim Vickers
* Dos especies de ranas de lluvia (Pristimantis)
* Además como elementos centroamericanos que se registran por primera vez para el norte de Suramérica se encuentran: una salamandra (Bolitoglossa taylori), una rana de lluvia (Pristimantis pirrensis), una lagartija (Ptychoglossus myersi) y una serpiente aún no identificada plenamente.
Adicionalmente se comprobó la presencia de grandes mamíferos como:
La danta chocoana o macho de monte (Tapirus bairdii) especie críticamente amenazada en Colombia, cuatro especies de monos:
La Marimonda chocoana (Ateles geoffroyi), el bichichi (Saguinus geoffroyi),
el maicero capuchino (Cebus capuchinus) y el ahullador negro (Aloutta palliata).
También se encontraron poblaciones saludables del puerco de monte (Tayassu pecari).

Ateles geoffroyi foto Tim Ross
Luego de confirmar la identidad de las especies descubiertas, se procederá a darlas a conocer a la comunidad científica para buscar la cura de algunas enfermedades y a las autoridades ambientales para evaluar su estado de conservación o riesgo de extinción de acuerdo a los criterios de la UICN ( Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza)
Se espera que los resultados de esta expedición contribuyan a fortalecer las figuras de Reserva Forestal Protectora y Área de Manejo Especial que cobijan la mayor parte de la región del Darién colombiano (municipios de Unguía y Acandí), para que puedan ser implementadas efectivamente en sus objetivos de conservación y manejo y, en particular, contribuyan a justificar la asignación de una nueva área protegida en el sector del Cerro Takarkuna.
"Indudablemente esta región es una verdadera Arca de Noe, pues el alto número de
especies nuevas de anfibios encontrados ofrece una ventana de esperanza ante la grave amenaza de extinción
que esta impactando las poblaciones de este grupo de animales en muchas otras regiones del país y del mundo" dijo José Vicente Rodriguez-Mahecha,
Director Científico de CI-Colombia.
Servicios Ambientales que prestan los anfibios:
Son reguladores de plagas de insectos nocivos para la agricultura. Por ejemplo, una pareja de sapos comunes pueden consumir al año hasta una tonelada de insectos.
Los anfibios igualmente mantienen a una gran variedad de depredadores que se alimentan de ellos y por su ciclo de vida, que se lleva a cabo una parte en el agua y otra en la tierra, movilizan nutrientes entre estos dos paisajes.
Popularmente, los científicos consideran que los anfibios son los guardianes de la salubridad humana, ya que sus pieles lisas y expuesta directamente a los elementos indican si existen condiciones adecuadas para la vida del hombre (son excelentes indicadores de la contaminación con metales pesados, pesticidas, herbicidas y agentes productores de lluvia ácida, entre otros).
Amenazas:
Las principales amenazas para los anfibios en la región del Takarkuna consisten en la deforestación y perdida del hábitat, entre el 25 y el 30% de las selvas por debajo de los 800 m de altura han sido derribados y convertidos en pastizales.
Igualmente el cambio climático ha exacerbado la actividad de un hongo patógeno que esta matando las poblaciones
de anfibios en todas las regiones montañosas del mundo.
Con este hallazgo, se sabe que en Colombia viven al menos 764 especies de anfibios,
un número con el que el país supera a Brasil por unidad de superficie.
Noticia recogida de MAVDT de Colombia distribuida por EFE Bogota
Texto: Vitesid.
Fotos propiedad de los autores.
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2009. España

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