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Pues sí, cuando nos construimos o compramos nuestra casa, sin quererlo, estamos ante un terrario gigantesco, en el que convivirán con nosotras y nosotros muchísimas especies animales. Y qué decir si, además, tenemos la suerte de disponer de jardín… aumenta el número de habitantes inesperados que vivirán, se alimentarán y predarán, reproducirán y morirán a nuestro alrededor. Ratones, hormigas, lombrices, lagartijas,… y muchos más, dependiendo de la zona en la que nos encontremos.
Basta con dedicar quince minutos a buscar por nuestra casa, para darnos cuenta de que estamos rodeados de vida; valga como ejemplo señalar que, las fotos del autor de este artículo (sí, las que no tienen mucha calidad), han sido tomadas en poco más de diez minutos.

Dibujo 1: representación de una típica casa (Coilette)
Comencemos a ver algunas de las especies más comunes en nuestros hogares-terrarios que, repetimos, variarán dependiendo de la zona en la que vivamos, aunque muchas de ellas son cosmopolitas y las encontraremos en casi cualquier lugar del mundo.
Micromamíferos
Entre humanos habitan otros mamíferos; en algunos casos pueden ser molestos, en otros útiles, pero difícilmente podríamos imaginarnos una casa sin su presencia.
· Ratón común (Mus musculus): ¿quién no ha tenido la presencia de uno de estos ratoncitos en su casa? Pueden considerarse omnipresentes y en parte se debe a los hábitos humanos, que le proporcionan alimento fácilmente, además de una tasa de reproducción muy elevada. Como curiosidad, si hay perros en casa y cae algo de su pienso… puede que resulte un boccato di cardinale para estos pequeños roedores.
· Ratón de campo (Apodemus sylvaticus): si se habita en zonas rurales o en urbanizaciones cercanas al campo, es normal que nos encontremos correteando por nuestro patio o jardín a estos pequeñines. Las semillas de nuestras plantas les serán muy apetecibles y cualquier escondite le vendrá bien para pasar las horas diurnas, para que, cuando caiga la tarde, tengan energía suficiente para sus correrías nocturnas.
· Rata (Rattus norvegicus; R. Rattus): ya sea la de alcantarilla o la de campo, bajo nuestros pies o sobre nuestras cabezas, en algún momento hemos tenido alguna rata. En algunos casos pueden convertirse en plaga y causar desperfectos en los enseres del hogar e incluso provocar daños importantes.
· Murciélago (Pipistrellus pipistrellus): en ocasiones molestos por tener la mala costumbre de despertar cuando dormimos, son unos grandes aliados para mantener controlados los insectos que rondan por el exterior de nuestras casas.

Fotografías 1 y 2: ratones de campo (Apodemus sylvaticus) y rata (Rattus rattus).
Reptiles
Si hablábamos de animales útiles, entre los reptiles encontraremos muchos de representantes, fieles servidores:
· Salamanquesa (Tarentola mauritanica): pegadas por nuestras paredes exteriores encontramos a estos pequeños geckos, persiguiendo cuando cae la noche los insectos que pululan cerca de los focos de luz que nos iluminan. Como curiosidad, hay personas que creen que son venenosas y tratan de eliminarlas, sin saber que, no solo están matando un animal, sino que están incrementando las molestias que les pueden causar los insectos que eliminan.
· Lagartijas (de distintas especies y Géneros): en un jardín podemos encontrar lagartijas tomando el sol sobre cualquier superficie y corriendo rápidamente hacia sus escondites cuando nos ven. También se encargan de mantener a ralla a otros pequeños bichillos.
· Culebrilla ciega (Blanus cinereus): en algunas zonas rurales es frecuente encontrar cuando se cava en el suelo o se trasplanta alguna maceta, a esta culebra tan peculiar. Otro error popular es considerar que son venenosos, cuando, por no tener, no tienen ni buena visión.
· Eslizones (Chalcides bedriagai y Luciones (Anguis fragilis): los primeros con sus pequeñas patitas nos recuerda a serpientes con extremidades o, lo que es correcto, lagartijas con aspecto cuasi de culebrilla. Sus correteos tras insectos son frecuentes. Los segundos sin extremidades se asemejan a serpientes pero si nos fijamos bien seremos capaces de distinguirlos, son muy pacíficos y viven muy frecuentemente en jardines y huertos.

Fotografías 3, 4 y 5: Salamanquesa (Tarentola mauritanica), Culebrilla ciega (Blanus cinereus) y Lución (Anguis fragilis )
Anfibios
En este caso son escasos si no disponemos de un estanque exterior o piscina, pero incluso entre las macetas que nos alegran la vista y el olfato podemos encontrarnos alguna sorpresa.
· Ranita de San Antonio (Hyla arborea): buscan lugares frescos y húmedos, como macetas o arriates; las veréis escondidas tras las hojas y en movimiento en las horas más frescas del día.
· Rana común (Pelophylax perezi): si vives en una zona rural y dispones de un pequeño estanque o una piscina, te sorprenderá en las cálidas tardes de primavera y verano el croar de estos anfibios.
· Sapo (Bufo sp.) tras las primeras lluvias podemos encontrar algún sapo merodeando por nuestro jardín y, si tenemos suerte, encontrar algún individuo cargando sus grandes puestas de huevos.

Fotografías 6, 7 y 8: ranita de San Antonio (Hyla arborea), rana común (Pelophylax perezi) y sapo (Bufo bufo.)
Artrópodos
Los más numerosos conciudadanos son los artrópodos y, en este caso, sí están presentes siempre; en mayor o menor número, unas u otras especies, pero no hay hogar que no tenga varios representantes de este Filo.
Insectos
Podemos encontrar muchísimas especies, algunas incluso nos pasarán desapercibidas, pero otras pueden ser interesantes desde distintos puntos de vista; citaremos solo algunas de estas últimas.
· Hormigas: de varias especies, con tamaños distintos y hábitats también diferentes. Cualquier resto de comida puede ser un poderos atractivo para las especies más pequeñas, que acudirán en masa.
· Moscas: algunos molestas, otras útiles, como las del vinagre o la fruta, pero siempre presentes y en grandes cantidades.
· Mosquitos: su zumbido nos causan alguna ojera por la mañana y algún que otro "nuevo lunar rojo" en brazos y piernas.
· Mariposas: sobre todo en las flores, donde puede ser muy gratificante encontrarlas libando y "mariposeando" alrededor nuestra.

Fotografías 9, 10, 11, 12 y 13: distintas especies de mariposas
· Chinches: de muchas especies distintas, con formas y colores muy variados y comportamientos totalmente diferentes; en muchas ocasiones son de pequeño tamaño y en otras bastante grandes.
· Abejas: alimentándose y polinizando nuestros frutales, con el beneficio que nos proporciona.
· Avispas: también son muchas las especies, aunque algunas más comunes (Polistes gallicus) que otras, como las terreras (Cerceris arenaria) (en la foto uno de sus nidos), difíciles de ver, pero con un comportamiento reproductivo digno de ser observado.
· Escarabajos: bien como adultos o en fases larvarias pueden encontrarse por doquier.
· Pulgones: mientras su número no sea muy grande, simplemente serán pastoreados por algunas hormigas y los daños a nuestras plantas no será muy grande; si su número pone en peligro a estas plantas, quitarlas a mano es lo mejor que podemos hacer.

Fotografías 14, 15, 16, 17, 18 y 19: hormiga, dos especies distintas de moscas, nido de avispa terrera (Cerceris arenaria), escarabajo y pulgones.
Arácnidos
· Arañas: útiles sin lugar a dudas y con gran variedad de especies presentes, según donde miremos.
· Ácaros: imperceptibles a simple vista, pero siempre presentes.

Fotografías 20 y 21: dos especies distintas de arañas.
Miriápodos
· Ciempiés: frecuentan los sótanos de las viviendas y algún que otro trastero; bajo las macetas se les puede observar en algunas ocasiones.
· Milpiés: menos frecuentes que el ciempiés, pero también observable en nuestro megaterrario.

Fotografías 22 y 23: ciempiés y milpiés.
Crustáceos
Cochinillas (Armadillium opacum): una especie curiosa es este "bicho-bola"; de pequeño me podía pasar horas mirándolos bajo las macetas y haciendo sus pequeños túneles. No podemos imaginar una casa sin macetas y sin cochinillas.

Fotografías 24: cochinilla (Armadillium opacum)
Gusanos
· Lombrices (Lumbricus terrestris): si se tienen lombrices en las macetas o en el suelo de nuestro jardín, es una gran bendición, ya que mantienen aireado y en movimiento el suelo y… quien tenga anfibios y/o reptiles tienen una pequeña despensa gratuita a su servicio.

Fotografías 25: lombriz de tierra (Lumbricus terrestris)
Moluscos
· Caracoles: de varias especies y con morfologías distintas, que, mientras no sea una población demasiado grande, los tendremos como buenos visitantes.
· Babosas: alimentándose de nuestras plantas o escondidas bajos las macetas tendremos estos "caracoles sin concha"; otro alimento de emergencia para ranas y lagartos.

Fotografías 26, 27 y 28: caracoles de dos especies (Helix aspersa y Rumina sp.) y babosa.
Algunas consideraciones.
Ya sabemos que en nuestra casa el "equilibrio ecológico" está quebrado, pero ¿qué podemos hacer para mantener un cierto equilibrio? A continuación algunas recomendaciones:
- Evitar el uso de insecticidas para acabar con hormigas, mosquitos, avispas... Si se tienen frutales, hay gran cantidad de productos ecológicos que evitan introducir pesticidas qué, además de acabar con la posible "plaga" puede mermar nuestra salud.
- Si podemos y queremos, incluso deberíamos proporcionar refugio a ciertas especies beneficiosas, como salamanquesas, murciélagos, lagartijas,… lo que mantendrá a ralla a ciertos insectos.
- Si mantenemos terrarios, además, tendremos alimento vivo muy diverso dentro de los artrópodos: hormigas, moscas, larvas de mariposas y escarabajos, lombrices, babosas y un sinfín de ellos pueden servir de alimento a anfibios y reptiles de los que mantenemos como mascotas; puede decirse que tenemos una gran despensa y… ¡gratuita!
Texto: Luckyluke.
Fotos: 1,9,10,11,12,13.- Gaua; 2.- Mpeinado;
4.- Richardvery; 5.- Luty; 6.- Unai Zoco;
7.- Toni BCN; 8.-Nineu; 22.- Luis Miguel Bugallo;
23.- Adrián Arellano; Resto de fotos: Luckyluke
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Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2009. España

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