Por Alberto Gonzalez y René Murrieta

 

Los reptiles especialmente las serpientes han despertado siempre todo tipo de sentimientos en el hombre. Hay quienes las adoran, los que las respetan, pero la mayoría las temen. Este temor ha hecho que en torno a este grupo existan muchos mitos y creencias.

 

¿Qué es un mito?

La palabra Mito proviene del griego y significa fábula. De las varias definiciones la que mejor se adapta al caso de las serpientes venenosas es la siguiente:

Mito: Persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen.

Con base en lo anterior, recapitularemos algunos mitos y realidades sobre los reptiles venenosos en México, y que en ocasiones se pueden ver también reflejados en otros países:

 

Pitón reticulada. Foto por F3nix.

 

1. Mito:

Se piensa que todos los reptiles son malos, los que no pican, muerden y los otros se estampan o emanan algún tipo de radiación maléfica, etc.

Realidad:

De las 2, 400 especies de serpientes en el mundo, solamente alrededor de un 12% de ellas son venenosas y de éstas sólo algunas pocas son verdaderamente peligrosas para el hombre. De casi 3,800 especies de saurios (lagartos) solamente dos especies son venenosas y potencialmente peligrosas para el hombre.

 

Heloderma, el único género de lagartos venenosos. Fotos por L.

 

2.Mito:

Lo común es que las personas llamen víbora a las especies venenosas y culebras a las no venenosas.

Realidad:

Lo correcto es llamar a todas "serpientes", ya que víbora proviene del nombre de la familia Viperidae que agrupa a las víboras de cascabel, nauyacas etc., todas son venenosas. De la familia Colubridae proviene el nombre de culebra e incluye especies opistoglifas venenosas, algunas de ellas francamente peligrosas como los boomslang africanos (Disoholidus typus). En México la falsa nauyaca del género Trimorphodon puede llegar a causar serios problemas al hombre.

 

3.Mito:

Se cree que todas las serpientes que tienen la cabeza triangular son venenosas.

Realidad:

Esto en parte es cierto, sin embargo en los coralillos la cabeza esta poco diferenciada del cuerpo. Por otro lado, existen muchos miembros de la familia Colubridae inofensivas que igual que las boas constrictoras tienen cabezas muy triangulares y no son venenosas.

 

Boa constrictor, especie no venenosa. Foto por Gaua.  

4.Mito:

Se cree que todas las serpientes con manchas triangulares o cuadradas en el dorso son víboras y todas las que tienen bandas o un patrón colorido son coralillos.

Realidad:

Esto es completamente falso, ya que existen muchas serpientes inofensivas con patrones de manchas similares a las cascabeles (serpientes de cascabel) y con patrones coloridos incluso con bandas y los mismos colores de los coralillos (serpiente de coral) que no son venenosas.

 

Lampropeltis triangulum campbelli especie totalmente inofensiva. Foto por Gaua.

 

5.Mito:

Mucha gente asegura que las serpientes son frías y babosas.

Realidad:

Las personas que dicen esto, nunca han tomado en sus manos a una serpiente. Las serpientes al tacto son secas y generalmente presentan la temperatura corporal de acuerdo a la temperatura del ambiente y el sustrato.

 

6.Mito:

Existe la creencia muy difundida entre la gente, de que hay víboras que pican con la cola.

Realidad:

Falso, en muchas serpientes la cola terminan en una escama puntiaguda, y muchas de estas vibran la cola en señal de alarma, movimiento que en la hojarasca produce un sonido semejante al del cascabel de las víboras, infundiendo temor en el observador.

 

7.Mito:

Esta muy difundida la idea de que las serpientes pican con la lengua (lanceta).

Realidad:

Falso, la lengua en las serpientes es un órgano muy especializado que le sirve para relacionarse con su entorno. Probablemente el movimiento constante e inquisitivo de la lengua hace que algunos observadores piensen que lo que quiere hacer la serpiente es picar a alguien.

 

Foto Rene Murrieta

 

8.Mito:

Las víboras de cascabel cuando van a tomar agua se despojan de las bolsas de veneno, dejándolas a un lado.

Se dice que este es un buen momento para eliminarlas, ya que si uno roba los sacos de veneno, la víbora se matará azotándose contra las piedras ante tan sensible pérdida. .

Realidad:

Este mito es completamente falso, ya que los sacos de veneno de las serpientes, son sus glándulas salivales modificadas, que solo pueden ser removidas mediante una microcirugía muy complicada. .

 

9.Mito:

Existe la creencia de que se puede saber la edad en años de las víboras de cascabel contando los anillos en su cola. .

Realidad:

Por los anillos del cascabel podemos saber si un individuo es recién nacido, joven o viejo. Pero no podemos saber cuantos años tienen porque en cada muda de piel se agrega un anillo. Un individuo puede mudar varias veces en un año dependiendo de su estado general de salud y de que tanto coma. Además, es común que se rompa con la actividad diaria.

 

Foto Rene Murrieta  

10.Mito:

Existe la creencia popular muy difundida de que las serpientes venenosas hipnotizan a sus presas para capturarlas.

Realidad:

Las presas tienen varios mecanismos de defensa para evitar ser comidos por los depredadores, entre ellos están: la coloración críptica (semejarse a su entorno que le rodea) y la inmovilidad. Cuando una presa se percata de la presencia de una serpiente, su reacción es permanecer inmóvil esperando no ser detectada, confía en que su coloración y la inmovilidad la salvarán de ser comida. Esto funciona en muchos casos.

 

Cascabel diamantina. Foto por Gaua.

 

11.Mito:

Existe el mito en algunas regiones de México sobre la mano de metate (serpiente venenosa de cuerpo grueso y corto del género Porthidium), que describe como esta serpiente se dobla como una muelle y brinca para arriba con la finalidad de derribar las frutas de los árboles. .

Realidad:

Completamente falso, ya que para empezar ninguna serpiente puede brincar, y no existe ninguna especie que se alimente de frutas. .

Todas las serpientes del mundo son depredadoras alimentándose de otros animales vertebrados e invertebrados.

 

Foto Rene Murrieta

 

12.Mito:

Es común escuchar que una serpiente venenosa saltó para morder a alguien.

Realidad:

Lo que pasa, es que la serpiente en posición de ataque con el cuello en "S", lanza una tercera parte de su cuerpo hacia delante para morder. En ocasiones es tan violento el movimiento, que efectivamente todo el cuerpo enroscado se puede mover un poco hacia delante.

 

Foto por Alberto González Romero

 

13.Mito:

Existe el temor en muchos hombres de caminar fuera de los caminos o de internarse en el bosque ya que temen que una víbora los ataque.

Realidad:

Temor infundado. Incluso en zonas en donde existe una alta densidad de serpientes, rara vez se ven. Cuando tenemos un encuentro cercano con alguna de ellas, sucede una de dos cosas: La serpiente se siente protegida, se queda inmóvil para pasar desapercibida o huye silenciosamente para alejarse de nosotros.

 

14.Mito:

En ocasiones se escucha que alguien es resistente al veneno de las víboras porque fueron mordidos y sin tratarse no tuvieron problemas serios, otros que dolor y algo de fiebre.

Realidad:

Hay casos en que una serpiente dá una mordida seca, es decir no inyecta veneno. Se ha demostrado científicamente que las serpientes de la familia Viperidae, que presentan el aparato inoculador de veneno más evolucionado, son capaces de controlar la mordida y el veneno que inyectan.

El hombre y los animales domésticos no son las presas de las serpientes, así que muchas mordidas son para alejarnos y no para matarnos. El problema surge cuando las pisamos, las molestamos o las queremos manejar sin precaución.

 

15.Mito:

Existe la creencia de que la carne seca de las víboras de cascabel puede sanar diferentes enfermedades como el SIDA o el cáncer.

Realidad:

Aunque en algunos casos los enfermos llegan a presentar una mejoría, no existen pruebas científicas que respalden el hecho. Lo que sucede es que se presenta un efecto placebo. Los venenos se utilizan hace mucho tiempo en homeopatía y actualmente se evalúan algunos de sus componentes para tratar diferentes padecimientos.

 

Foto por Alberto González Romero

 

16.Mito:

El mito del escorpión.

Realidad:

La palabra escorpión, se ha utilizado erróneamente en México para designar a muchos animales, desde alacranes los verdaderos escorpiones, hasta los monstruos de Gila y los lagartos enchaquirados del género Heloderma y muchas otras especies de lagartijas, tal como el género Abronia sp.

No se conoce el origen de este nombre para designar a lagartos que se creen venenosos e inútilmente sacrificados.

 

17.Mito:

Mucha gente tiene la creencia de que las lagartijas son venenosas, sobre todo aquellas de colores vistosos, las de formas extrañas y las de aspecto grotesco que sacan la lengua al estilo de las serpientes.

Realidad:

Solo existen en el mundo dos especies de lagartos venenosos el monstruo de Gila (Heloderma suspectum) del Desierto Sonorense y el lagarto enchaquirado o escorpión (Heloderma horridum), de las selvas bajas caducifolias, de la vertiente del pacífico.

Estos animales fueron bien conocidos por los antiguos mexicanos, en Nahuatl reciben el nombre de "Acaltetepon".

 

Fotos por Alberto González Romero

 

18.Mito:

Se cree que el "tapayaxin" (lagartos espinosos ó lagarto cornudo), o "falsos camaleones" al llorar sangre son venenosos y que inyectan el veneno con sus cuernos.

Realidad: Falso, ya que estos lagartos son completamente inofensivos y los cuernos en sus cabezas solo son ornamentales.

 

19.Mito:

Las lagartijas de la familia Anguidae se les da el nombre de escorpiones y son venenosas y además pueden inyectar el veneno mordiendo, con la cola, con la lanceta (lengua) e incluso les atribuyen la posibilidad de matar utilizando algún tipo de radiación mortífera. En donde existen se les teme inclusive más que a las víboras de cascabel.

Realidad:

Es probable que el mito haya nacido del aspecto de estas lagartijas, ya que tienen cuerpos alargados, patas cortas, cabezas triangulares, lenguas retráctiles, movimientos serpenteantes y cuando se irritan abren la boca y bufan impactando al observador. Es decir, son completamente inofensivas y hacen gala de su cuerpo para defenderse de sus depredadores.

 

20.Mito:

Existe la creencia de que los escorpiones son injertos (híbridos) de coralillo por su coloración o de otras serpientes venenosas. También les llaman Cantiles de montaña.

Realidad:

Las serpientes y los lagartos están emparentados pertenecen al mismo suborden Squamata o escamosos, pero es completamente imposible que pudieran darse híbridos entre serpientes y lagartos.

 

Un mensaje razonable.

Como ya hemos comentado, existen innumerables mitos que pueden llegar a ser extraordinarios. Donde nada más que la razón y el respeto por estos animales nos llevará a conocer a estos maravillosos seres como parte importante y esencial en la dinámica de los ecosistemas por completo donde habiten.

Consideramos relevante, que la gente en el campo y zonas urbanas, se deshagan de estas creencias que son ridículas e infundadas y que solo sirven para que cada año se destruyan cientos de miles de serpientes y lagartijas por creerlas peligrosas y que su carne seca puede curar enfermedades. Debemos aprender a convivir con estos animales que lejos de ser malos, son grandes controladores de las poblaciones de animales como roedores, arañas y otros insectos que sí son perjudiciales para el hombre, sus cultivos y sus animales domésticos.

 

Texto: Alberto González Romero, Rene Murrieta Galindo y Alberto González.

Fotos: Rene Murrieta, Gaua, F3nix y Ltshears.


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