Este tritón, procedente del
Japón, no es para nada de difícil sexado, cuando muestra su librea nupcial, más complicado,
puede ser sexar este tritón, cuando no muestre estos evidentes signos, siendo también sexable
por estructura y algún otro carácter.
El problema es que en la mayor parte de la bibliografía disponible en español, este aspecto
no viene apenas, o nada descrito, por lo que a veces puede ser un poco costoso acceder a esta
información de forma clara y con ejemplos visuales.
Esta especie cuenta con un buen número de subespecies (7) pudiendo variar estos caracteres entre
ellas, siendo más evidentes en unas que en otras, o pudiendo estar incluso ausentes en algunas.
Este articulo está centrado a los ejemplares "cercanos" a la forma "sasayamae" del Cynops
pyrrhogaster, que son los mas habituales en los comercios españoles.

Como hemos dicho, antes de que podamos observar los rasgos nupciales de los machos, algunos detalles de la estructura general del tritón pueden ayudarnos, por ejemplo:
Los machos presentan una sección cuadrangular del cuerpo, en las hembras suele observarse redondeada.
Las hembras suelen ser más grandes que los machos, a parte presentan unas formas más redondeadas, dando una imagen de gordura, y estructura "rechoncha", a veces esto es bastante claro en la zona de la cadera, bastante "ancha en hembras".
En los machos suelen verse las glándulas parótidas, más grandes que las hembras, en comparación con el tamaño de la cabeza.
La cabeza de los machos es más angulosa y puntiaguda, que la de las hembras con un perfil más suave, y de nuevo formas más redondeadas.
La cola en los machos, suele ser más corta, y parece más ancha que la de las hembras.
Los dedos de las patas posteriores en machos, son más largos .La "huella" de la hembra tendría una forma casi redonda, a diferencia de la del macho, con los dedos más largos y diferentes entre sí. Este rasgo es más evidente en la subespecie sasayamae que en otras subespecies.
A medida que el tritón se acerque a la librea nupcial irá mostrando una serie de detalles que nos ayudarán a sexar.

Ejemplar hembra, nótese la redondez del ejemplar (tanto del cuerpo como de la cabeza) así como la forma casi "redonda" de la "huella" de los pies.
A medida que nos aproximemos al celo, los tritones nos mostrarán más caracteres que nos permitirán sexarlos.
Empezando por la cabeza, los machos ( o bastantes de ellos) pueden tener unas "callosidades", en algunos casos incluso con un color azulado, en la zona, de la garganta, cuello, y axila. Este rasgo no lo muestran normalmente las hembras.
A parte en la cabeza (como también en otras partes del cuerpo), los machos pueden mostrar colores, o zona de la piel de colores, diferentes del tono marrón-oscuro/negro uniforme que cubre el cuerpo. Es común por ejemplo que algunos ejemplares muestren zonas más claritas en la cara..
Además de las diferencias mencionadas antes sobre estructura, poseen grandes glándulas parótidas los machos, en comparación con las hembras, así como la forma de la cabeza más angulada y puntiaguda en los machos.

Dos ejemplares macho, nótese la forma de la cabeza, tamaño de las glándulas parótidas, y cómo estos dos ejemplares muestran las tan típicas durante el celo callosidades "azuladas" en la zona del cuello y la garganta.

Ejemplar macho en primer plano, en el
que es evidente la presencia de las "callosidades" azuladas,
así como la aparición de colores "raros" en este caso zonas claras en la cara.
Como parece evidente, la cloaca es un carácter bastante importante a la hora de sexar. Este rasgo se "exagera" al llegar al celo, pudiendo no ser fácil de ver fuera de este periodo.

Ejemplar hembra, nótese la cloaca, plana y discreta comparada con la del macho.

Cloaca del macho, muy abultada, efectivamente, da la impresión de tenerlo hinchado.
Por último, llegamos a la cola, una de las partes del cuerpo más reveladoras, en cuanto a sexado, en esta especie de tritón.
Uno de los primeros caracteres que suelen mostrar los machos de estos tritones, en celo, es la presencia de una serie de lunares oscuros a lo largo de la cola, a veces estos aun siendo visibles, pueden ser difíciles de apreciar, y habrá que mirar las colas con diferentes tipos de luz, hasta estar seguro que no muestra estos lunares. Otras veces será más que evidente su presencia.

Este ejemplar aún no muestra muchos de los rasgos de la librea nupcial, pero los lunares ya son apreciables.

Lunares en el macho, ausencia de ellos en la hembra.
Como ya hemos dicho antes, la cola de las hembras suele ser mas larga, y NO acaba en un filamento caudal, como mucho en una puntita. En los machos aparte de verse más corta y ancha, acaba con un filamento caudal evidente y muy visible.

Filamento caudal en macho.

Punta de la cola hembra.

¿Sabéis cuál es el macho y la hembra verdad...?

De izquierda a derecha: macho, hembra, macho, hembra, hembra y macho.
Algunos ejemplares ( este carácter también es más evidente en la subespecie sasayamae) pueden mostrar unos tonos azulados-grises recorriendo la cola.

Macho, mostrando una bonita colección de rasgos nupciales.
Las hembras suelen tener una franja color rojo-ladrillo, que les recorre la parte inferior de la cola, ininterrumpidamente.

Hembra, nótese la falta de dibujo en la cola, así como estructura del ejemplar. Individuo muy rojizo.
Texto: Pere Josa Anguera y Toni (Peraka y Toni23)
Fotos: Pere Josa Anguera (Peraka)
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España
