Por Gaua y Luty

 

Cuando pensamos en mantener anfibios, muchas veces nos olvidamos de aquellos que viven permanentemente en el agua y que podemos admirar en una instalación totalmente acuática. No son muy abundantes las especies de estas características que llegan a nuestras manos en los comercios pero hay unas muy conocidas entre los aficionados a la acuariofilia. Son esas ranitas que se venden en las tiendas y que pensamos son adecuadas para nuestros acuarios. Las compramos y después nos damos cuenta de la gran cantidad de incompatibilidades que tienen en un acuario comunitario.

Viendo este problema, creo necesario realizar una pequeña introducción a su mantenimiento para aquellos que están interesados en adquirirlas.


 

FILTRACIÓN Y EQUIPAMIENTO DEL ACUARIO

 

El sistema de filtración puede llevarse a cabo mediante un pequeño filtro interno de esponja, o uno de cascada con canutillos porosos, esponja y perlón. La verdad es que son mucho más sencillos de limpiar y producen buena circulación del agua, beneficiando la salud de los anfibios y si es posible, un filtro externo con un gran volumen para albergar el material filtrante ya que los anfibios aunque soportan condiciones peores que en el caso de los peces, también producen una mayor cantidad de residuos que el resto de especies acuáticas.

En el caso del filtro de placas tiene la desventaja de que bajo las placas se acumulan detritos y para quitarlos hay que desmontarlas. Además, las raíces de las plantas no van muy bien sobre ellas. Por otro lado, si se colapsa de detrito el sustrato, el filtro de placa no sirve para realizar su función de filtro biológico, habría que sacar todo el sustrato y limpiarlo.

La iluminación de un acuario de anfibios acuáticos no tiene que ser muy fuerte. Más bien, la iluminación es tan sólo necesaria para las plantas que vayamos a mantener, por lo que yo aconsejo poner tan sólo uno o dos fluorescentes con un espectro especial para plantas y si es posible, construir grutas o cuevas donde los animales puedan esconderse de la luz si lo consideran necesario. Otra posibilidad es mantener plantas acuáticas flotantes que los protejan de la agresión lumínica, ya que en lugar de quedarse en el fondo descansando y subir a tomar aire, prefieren sin duda quedarse flotando apoyadas en las plantas flotantes, así se encuentran muy a gusto. Además, cuando están abajo, las plantas flotantes en la superficie les dan sensación de seguridad, y pasean sin temor por todo el acuario, sin necesidad de quedarse escondidas.

En cuanto a la calefacción, hay algunas especies que requieren temperaturas de unos 24ºC y necesitaremos utilizar un calentador para acuarios que mantenga el agua a la temperatura adecuada. Para controlar que en nuestro acuaterrario, la temperatura no se sale de los rangos que necesitan nuestros anfibios para poder vivir, debemos tener siempre un pequeño termómetro de acuario y debemos vigilarlo de vez en cuando, sobretodo en épocas de frío o calor en las que la temperatura del agua puede variar sin casi darnos cuenta.

 

EL AMBIENTE IDEAL

 

La decoración del acuario se ve facilitada por la gran cantidad de productos de los que dispone el mundo de la acuariofilia. Desde troncos, raíces, cáscara de coco hasta todo tipo de piedras decorativas, piedras volcánicas, cantos rodados, etc.

Se ha de tener máximo cuidado con los bordes cortantes de algunas rocas así como con el tamaño de las mismas. Los anfibios pueden rozar los elementos de decoración y producirse heridas en su delicada piel. Lo mejor es no utilizar materiales como esquistos o pizarra con bordes muy angulosos y afilados. En cuanto al tamaño de la grava, hay dos posibles opciones, que todo el sustrato esté formado por cantos de río lavados y de tamaño grande que los animales no puedan consumir en ningún caso o también un tamaño de grava más pequeño pero que no tienda a la compactación. De este modo, nunca se ha de poner un fondo de arena muy fina, ya que la consumen por accidente y podría causar obstrucciones intestinales muy graves.

 

 

Los troncos o raíces son muy adecuados ya que, además de ofrecernos un medio más natural a la vista, proporcionan numerosos escondites y diferentes niveles a los anfibios. Los hay que gustan descansar en la sombra que producen los troncos, otros que prefieren situarse encima de ellos y serán un elemento muy importante a la hora de escapar si hay algún enfrentamiento.

Además, hay que construir refugios con rocas a modo de cueva donde puedan habitar los anfibios más tímidos ya que sufrirán menos estrés y su supervivencia se verá mejorada.

En el caso de que la urna carezca de tapa, es una buena solución poner una rejilla para evitar que las ranas se escapen. Aquí mostramos un ejemplo:

 

 

En ningún caso se recomienda mantener estas especies junto a otros anfibios o peces, ya que son del todo incompatibles y podrían atacarse unos a otros provocando incluso la muerte de los animales.

 

PLANTAS

Los anfibios acuáticos necesitan plantas en su medio, utilizándolas como protección y como sitios para desovar. Las plantas deben estar bien lavadas para evitar la introducción de parásitos o bacterias nocivas para los anfibios.

Para un acuario con Hymenochirus, se pueden poner todas las especies de plantas que se nos ocurran, ya que son de pequeño tamaño y al buscar comida no las desplantan.

Pero si el acuario va a estar dedicado a Xenopus, aquí sí recomendaríamos que al menos dos tercios de las plantas de la zona delantera y media sean de hojas duras. Esto es sobre todo porque las Xenopus tienen fuertes uñas en las patas traseras, y si se asustan, cosa que suelen hacer con frecuencia, se lanzan rápidamente entre ellas buscando cobijo, y si las plantas son de hojas delicadas pueden dañarlas. Además, suelen esconderse y buscar comida bajo ellas, por tanto conviene que las raíces estén bien enterradas o sujetas a piedras (como los Microsorum pteropus).

 

 

Tipos de Plantas

 

- Plantas de hojas duras: Se pueden plantar por todo el sustrato, y resistirán perfectamente las actividades de las Xenopus. Entre ellas están las Anubias (son ideales por su resistencia y además forman parte de su biotopo); Microsorum pteropus (helecho de Java), Echinodorus y Vallisnerias.

Microsorum pteropus

 

- Plantas de hojas blandas: Casi todas las plantas para acuario que conocemos. Se pueden plantar en los extremos y en la parte trasera, que es donde menos se moverán las Xenopus; son ideales porque son de crecimiento rápido y consumen nitratos y fosfatos. Entre ellas podemos encontrar: con raíces: hygrophilas, rotala; y sin raíces: Elodea, Ambulia, Myriophyllum, Ceratophyllum demersun... Cualquiera de ellas crecerá muy bien incluso a 20ºC.

- Plantas flotantes: He comprobado cómo las Xenopus prefieren descansar si pueden en la superficie, apoyadas o subidas en las plantas flotantes. Para ellas es mucho más cómodo, ya que no tienen que subir a respirar...Además, les proporciona mayor sensación de cobijo cuando se encuentran en el fondo, bajo ellas. Las que mejor soportan su peso son las Limnobium laevigatum, aunque plantitas como el Ceratopteris thalicroides y la Riccia fluitans sirven estupendamente, e incluso cualquier planta que dejemos flotando.

 

- Plantas decorativas: Aquí podríamos poner la Cladophora aegrophila (el alga-bola) y al musgo de Java,... Son unas plantitas excelentes para mantener con las ranitas, sobre todo la Cladophora. Si ponemos musgo de Java para enraizarlo sobre un tronco, es recomendable sujetarlo bien con un hilo o sedal, ya que ranas tan activas como las Xenopus pueden hacer que quede disperso en pequeños trocitos...

Cladophora

 

Y al final podemos obtener un acuario plantado con un resultado como este:

 

 

ALIMENTACIÓN

Los anfibios se alimentan en su mayoría con presas vivas, por lo que hay que buscar el alimento adecuado. Tomando en cuenta las diferentes opciones a nuestro alcance, podemos alimentar a los anfibios acuáticos con gusanos de tierra como lombrices, gusanos de seda, larva de mosquito rojo, trozos de carne como corazón de pollo o ternera, trozos de pescado, peces vivos que hayamos criado para ese propósito, moscas, grillos y otros pequeños invertebrados.

 

De izquierda a derecha (arriba):

- Lombriz de tierra (uno de los mejores alimentos, podemos ofrecerla entera dependiendo del tamaño del anfibio, viva o muerta (congelada previamente).

- Gamba cruda pelada (podemos comprarla congelada).

- Pescado (troceado; puede ser fresco o congelado, blanco o azul, preferible éste último, ya que tiene ácidos grasos poliinsaturados beneficiosos, incluiremos también trozos de piel).

 

De izquierda a derecha (abajo):

- Larvas de tenebrios o gusanos de la harina (no ofrecerlas en exceso, ya que tienen bastante contenido graso y su cubierta puede ser un poco indigesta).

- Larva roja de mosquito (se vende congelada, también podemos alimentar con larva negra y larva blanca, es más rica en proteínas ésta última).

- Krill (gambitas; una fuente rica de minerales, ya que se comen con cáscara).

- Pececitos (suelen venir con el krill congelado, también muy nutritivos).

 

Temperatura:

La temperatura del vivario dependerá de la especie que queramos mantener, algunas necesitan calentador y en otras por el contrario no será necesario. Otro aspecto importante es la humedad relativa, que puede lograrse rociando agua con un atomizador unas cuantas veces durante el día. Para la mayoría de ranas en cautiverio no es tan indispensable un tipo especial de luz, pero si es importante mantener bien definidos los fotoperiodos.

 

ESPECIES

 

- Xenopus laevis

 

Son ranas completamente acuáticas que necesitan acuarios espaciosos debido a su tamaño, no exceden de los 10 cm. pero son bastante agresivas unas con otras y es adecuado que tengan espacio para evitar enfrentamientos. Será necesario un acuario de unos 40 litros como mínimo para poder mantenerlas.

 

En el mercado las hay de coloración silvestre o albinas. No se recomienda ponerlas junto con peces porque si son de tamaño pequeño serán una comida segura y si son demasiado grandes o agresivos podrían dañar a las delicadas Xenopus.

La reproducción de las Xenopus es posible en cautividad. Es necesario tener varios ejemplares adultos a los que previamente hemos de hibernar a una temperatura de 10ºC durante unos 2 o 3 meses. Después se introducen en el acuario de nuevo y se sube gradualmente la temperatura hasta llegar a los 20ºC.

Los machos producen sonidos, cantan para atraer a las hembras y las persiguen agarrándolas por las extremidades posteriores intentando que éstas suelten los huevos. Aquí vemos un ejemplo del amplexo o cópula que realizan normalmente durante las primeras horas del día.

 

Los machos desarrollan en las extremidades delanteras unas callosidades oscuras que les permiten agarrar más firmemente a las hembras durante la cópula.

 

Aquí se muestran estas callosidades en los dedos de un macho.

 

-Hymenochirus boettgeri

 

Es una ranita acuática de forma similar a una Xenopus pero de menor tamaño. Normalmente llegan como máximo a los 4 cm de longitud. Tienen coloración grisácea o parda con pequeñas manchas negras en el dorso. Se pueden mantener en acuarios de unos 20 litros por ranita.

La temperatura para mantenerlas deberá ser más ajustada porque toleran menores cambios de temperatura. La temperatura debe ser constante durante todo el año y mantenerse entre 23 y 24 ºC, por lo que es imprescindible poner un calentador en el agua del acuaterrario.

 

La reproducción es similar que en las anteriores aunque las diferencias entre machos y hembras no son claras. Tan sólo los machos emiten sonidos para atraerlas pero en pocas ocasiones podremos captarlos.

 

-Ambystoma mexicanum, el axolotl

Los ajolotes, Ambystoma mexicanum son anfibios urodelos completamente acuáticos y perfectamente adaptados para vivir en un acuario.

Son animales de gran tamaño y necesitan acuarios de gran volumen. Para una pareja se recomiendan 100 litros y para más individuos unos 200 litros.

Es necesaria una abundante filtración del agua así como la adición de anticloros y acondicionadores de agua para eliminar los metales pesados que contienen.

Gustan de esconderse entre la decoración, lo mejor son los grandes troncos entre los que pueden descansar.

 

Como en la fotografía, podemos dejar un espacio vacío de agua por encima de la cual surgirán algunas plantas acuáticas y parte de los troncos, dándole un toque más natural al vivario. E incluso podemos añadir un aparato generador de niebla que nos dará una mayor sensación de humedad en la superficie.

Se pueden colocar multitud de plantas que tendremos que fijar muy bien al suelo mediante rocas o piedras, ya que a los ajolotes les gusta pasear entre ellas y suelen desenterrarlas muy a menudo. Yo recomiendo plantas con bulbo o con raíces largas que puedan anclarse bien al sustrato.

De nuevo, recomiendo helecho de java y anubias por su versatilidad y su resistencia.

Es recomendable que la grava del sustrato tenga un tamaño medio, ni muy grande ni muy pequeño, por si los animales la consumen no les produzca obstrucciones intestinales. Lo mejor es colocar gran cantidad de cantos rodados de gran tamaño para impedir que los ajolotes accedan al sustrato inferior.

La temperatura más adecuada para ellos se sitúa por debajo de los 20ºC y pueden vivir bien en aguas frías de hasta 10ºC. Sin embargo, soportan muy mal las altas temperaturas y sobrepasar los 25ºC supone un riesgo muy alto de inanición, enfermedad y muerte.

 

Los ajolotes son anfibios neoténicos que no salen nunca del agua, los hay de distintas coloraciones y son muy comunes los ejemplares albinos parciales, con piel blanca y melanina tan sólo en los ojos como el que muestra la fotografía.

Su alimentación es similar a la de todos los anfibios acuáticos aunque por el tamaño que logran alcanzar (unos 20 cm.) pueden comer presas vivas de mayor tamaño como peces o crías de ratón recién nacidas.

Su reproducción es sencilla. Las hembras suelen poner huevos después de un periodo de tiempo de bajas temperaturas seguida de aumento leve de las temperaturas durante aproximadamente dos semanas. El macho realiza un cortejo a la hembra y después ésta lo sigue por todo el acuario. El macho deja un espermatóforo en el sustrato y cuando la hembra pasa por encima se introduce en su aparato reproductor. Al cabo de unas horas comienza a poner cientos de huevos pegados en toda la decoración y plantas del acuario.

Deberemos retirar los huevos y colocarlos en un acuario de cría donde podremos seguir con atención su desarrollo.

 

Texto: Gaua y Luty

Fotos: Dr. Pez, Gaua y Luty


Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España