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Todo empezó un día en que Laia, una amiga mía que es profesora de primaria, me comentó:
¿Que tal le parecería llevar algunos de sus tritones al colegio?, básicamente para que los alumnos los observaran "cara a cara". Y Pensé:
los alumnos podrían tener una bonita experiencia y que con suerte algunos no la olvidarían jamás (no todas pero, algunas experiencias
parecidas de cuando yo iba al cole, aún las recuerdo), no obstante, creí que algún riesgo había para los bichos (siempre lo hay en todo,
en esta vida...) pero valía la pena intentarlo.
En esta nota Laia os explicará la experiencia y reacción de los alumnos, no sin antes mencionar
que los tritones volvieron del colegio felices y contentos (o eso prefiero pensar yo...).

"Todo empezó cuando vi que el próximo tema a dar en clase de naturales en 5º
de primaria era el de los animales vertebrados. Este tema explica detalladamente, entre otros el grupo de los anfibios, uno de los grupos
más desconocidos, sorprendentes, y que más curiosidad despierta entre los alumnos. Preparando el tema, se me ocurrió la idea de mostrarles
a los chicos algún ejemplar, pero había que conseguirlos. Por suerte esta vez, lo difícil fue fácil, pues podía pedirle a un gran amigo
(amante de los animales y que tiene anfibios) el gran favor de poder llevar por un día los tritones al colegio.
Otro motivo que me impulsó a llevar los tritones al colegio, era que la mayoría de contactos que algunos alumnos habían tenido con
anfibios solían ser con la Rana común (R. perezzi) o larvas de alguna otra especie. Y pocos, los que habían visto anfibios en su
hábitat natural y ninguno observado nunca un urodelo con sus propios ojos"
Lo ideal desde el punto de vista pedagógico, sería que los alumnos pudieran observar los anfibios autóctonos en su hábitat natural, pero nos encontramos con las siguientes limitaciones:
- El horario escolar, que poco coincide con las horas de máxima actividad de los anfibios y la dificultad en la
observación de estos; más aún tratándose de un grupo de niños.
- Los espacios naturales ocupados por nuestros anfibios suelen estar separados de los grandes núcleos urbanos,
lo cual precisa de un desplazamiento previo.
- Los localizados puntos con presencia de anfibios, no siempre son conocidos y al alcance del profesorado.
Una mención aparte merecen las Escuelas de Natura con itinerarios ya trabajados y monitores especializados.
Dado lo anterior, se creyó adecuado acercar los anfibios a los alumnos, con el fin de un contacto directo
y tratar de establecer una estrecha relación de fascinación entre ambos. Para ello, se optó por tritones vientre
de fuego japoneses (Cynops pyrrhogaster) cuyos vivos colores los atraerían sin lugar a dudas.

Estos motivos nos impulsaron a decidir que por un día, y por causa justificada, los tritones fueran al cole.
Para que los tritones estuvieran a gusto en el colegio se recrearon unas instalaciones provisionales para su estancia aproximada de 8 horas en el centro, es decir unos días antes se montó un pequeño acuario lleno de agua (dejándola reposar unas horas para que perdiera el cloro), en el cual estarían los tritones.
Por la mañana, los tritones fueron llevados al colegio dentro de un recipiente lleno de turba húmeda (Sphagnium spp.) y se colocaron en el acuario provisional en el aula de tutoría. Una sala tranquila y placentera para que los niños exacerbados de motivación por el encuentro, experimentaran una gran emoción al contemplar a los pequeños anfibios coloridos.
Ya delante de los tritones, los alumnos recibieron explicaciones sobre esta especie en concreto, incidiendo en aspectos como:
- El sexado: la facilidad en algunos ejemplares de poder observar a simple vista la diferencia entre sexos. Algunos rasgos de los machos
como la cola azulada, el filamento caudal, etc., permiten diferenciarlos de las hembras. El macho que estaba en librea nupcial era fácilmente
reconocible y diferente de la hembra.
- La metamorfosis: cómo se transforma su cuerpo, el paso de la respiración branquial a pulmonar, el cambio del medio acuático al terrestre
teniéndose que adaptar a la nueva alimentación, modo de desplazamiento, costumbres, etc.
- Su alimentación: basada en diversos tipos de invertebrados: gusanos, escarabajos,
larvas de mosquito, etc. e inclusive larvas de otros anfibios.
- Conservación en cautiverio y su hábitat: el recrear
las condiciones idóneas para un correcto manejo, alimentación, compatibilidad y puntos importantes de la biología de la especie
en su hábitat natural.

Sexado de Cynops: Macho a la izquierda, Hembra a la derecha.
Después de la explicación y en pequeños grupos, los alumnos fueron acercándose
al acuario para observar de cerca y detenidamente los aspectos previamente tratados.
En este momento fue cuando los alumnos más disfrutaron de este anfibio, observándolos tan de cerca como
ellos quisieron (sin sacarlos del acuario).



La motivación fue tal, que viendo detalladamente los dibujos que les pedí que hicieran de estos ejemplares,
me sorprendió que unos cuantos alumnos mostrasen los aspectos físicos más característicos de esta especie e incluso alguno se
los imaginó en su propio hábitat natural.


En todo momento las reacciones de los alumnos fueron positivas y de una gran emoción:
- Su comportamiento cambió a mejor por el pequeño premio que se les ofrecía.
- La atención fue en todo momento, muy superior a la de las otras clases.
- El aprendizaje del grupo de los anfibios fue mucho más intenso ya que se incidió más, debido a que las características físicas de estos eran observables en primera persona y dado el tiempo requerido para su observación.
En conclusión, la experiencia fue muy positiva y motivadora para todos, desde los docentes implicados hasta los alumnos que gozaron de esta vivencia. Para ello, no hicieron falta grandes instalaciones (aula tranquila) ni mucho material (acuario). Lo único complicado es dar con alguien que disponga de los animales deseados (en este caso tritones) y que acepte las condiciones para llevar a cabo la visita de los tritones al cole.

Realmente desde un punto de vista personal fue muy gratificante poder acercarles este tipo de animal a los alumnos y poder ver su cara de emoción y excitación al verlos. Como también resultó muy estimulante para mí poder ver la emoción con que me preguntaban sobre el día exacto en que los iba a volver a traer, y ver la ansia con que esperaban ese día.
¡Para todos fue realmente un gran día!.
Texto y Fotos: Laia Casanovas Marsal y
Pere Josa Anguera (Peraka)
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España

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